La representación legal de la familia sostiene que la investigación atraviesa un momento clave tras solicitar nuevas diligencias que, a su juicio, podrían ayudar a reconstruir el contexto de los hechos y orientar las próximas decisiones de la Fiscalía.
Mucho antes de que su muerte se convirtiera en un caso de repercusión internacional, Monika Silva Koniuszek ya había encontrado en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil un espacio para denunciar los conflictos ambientales y territoriales que, según sostenía, afectaban a comunidades de Santa Elena. Con el paso de los años, esas denuncias también se extendieron a presuntos casos de corrupción, tráfico de tierras y actuaciones que, de acuerdo con la activista, comprometían los derechos de las comunidades locales.
Hoy, esa misma organización, junto con el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (CEPAM), representa legalmente a su familia en un proceso que sigue abierto y que busca esclarecer lo ocurrido, después de que los resultados forenses descartaran la hipótesis inicial de suicidio y llevaran a la Fiscalía a profundizar la investigación.
Billy Navarrete, presidente de la CDH de Guayaquil, explicó en entrevista con Radio OR que, durante los últimos quince días, ambas organizaciones presentaron una serie de diligencias ante la Fiscalía y el juez que conocen la causa.
Entre las principales solicitudes figura que el ministro del Interior, John Reimberg, y más de doce personas rindan su versión dentro del proceso.
Según la representación de la familia, varias de ellas protagonizaron ataques o cuestionamientos públicos contra Monika tras las denuncias que la activista realizó sobre presuntos casos de corrupción, tráfico de tierras, daños ambientales y la afectación de territorios ancestrales en Santa Elena.
Para Navarrete, estas diligencias son fundamentales porque permitirán reconstruir el contexto en el que ocurrieron los hechos. Explicó que solo el análisis conjunto de esas declaraciones, los antecedentes de las denuncias presentadas por Monika y las pericias técnicas pendientes permitirá establecer si existen elementos para sostener o descartar una posible actuación premeditada y planificada. Esa valoración, insistió, corresponde exclusivamente a la Fiscalía.
Una pericia considerada fundamental
Entre las diligencias que la representación de la familia considera prioritarias figura un examen analítico e interpretativo que permita confrontar los resultados de la autopsia con la información obtenida en el lugar de los hechos.
Según Navarrete, el análisis del cuerpo, por sí solo, no basta para esclarecer lo ocurrido. Los hallazgos forenses deben contrastarse con la escena, las circunstancias en las que fue encontrada Monika y el resto de los indicios recopilados durante la investigación.
A su juicio, esa reconstrucción técnica permitirá verificar si existe correspondencia entre las lesiones, la posición del cuerpo y las condiciones del lugar donde fue hallada la activista. Solo a partir de ese análisis integral será posible orientar con mayor precisión las conclusiones de la investigación.
La familia continúa sin acceso al expediente
Aunque la CDH de Guayaquil y la CEPAM cuentan con el patrocinio legal otorgado por la familia de Monika Silva Koniuszek, sus representantes aseguran que continúan enfrentando restricciones para acceder de manera íntegra al expediente fiscal.
«Estamos reclamando por ciertas restricciones. Tanto la CDH de Guayaquil como la CEPAM estamos dando patrocinio a la familia de Monika y, sin embargo, esa reserva nos impide acceder a la información del expediente. Esa restricción no puede limitar el derecho de las víctimas a conocer la investigación fiscal, porque son ellas las primeras interesadas en que los hechos se esclarezcan», afirmó Billy Navarrete.
Las organizaciones sostienen que la familia tiene derecho a conocer el desarrollo del proceso y esperan que la Fiscalía Multicompetente de Manglaralto garantice a sus representantes legales el acceso efectivo al expediente para ejercer plenamente ese acompañamiento jurídico, una posición que también expresaron públicamente en un comunicado difundido el 17 de julio.
Una despedida que aún espera
Mientras las actuaciones fiscales continúan, la familia permanece a la espera de poder despedirse definitivamente de Monika. Según explicó Billy Navarrete, su cuerpo permanece en la morgue porque todavía deben concluir varias diligencias periciales. Solo cuando la Fiscalía autorice la finalización de esos procedimientos podrá cumplirse el deseo de sus familiares de proceder con la cremación.
Sus hijas permanecen en Brasil, mientras que su madre regresó a Polonia. Separadas por miles de kilómetros, esperan que la investigación permita esclarecer lo ocurrido y que, finalmente, puedan cerrar un duelo que, hasta hoy, permanece suspendido.
